martes, 27 de noviembre de 2012

#SerialMarkovic | II: Paso por el Logroñés

Cuatro años dan para mucho. Y más para las botas de Dejan Markovic, que han visto pasar los últimos retales de fútbol de alto nivel que pasaron por el viejo Las Gaunas

Vamos con la segunda parte del #SerialMarkovic. No ha habido que esperar tanto, ¿no? Por si no habéis podido leerlo aún, os dejo el enlace al primer capítulo de la saga: el fichaje de Dejan Markovic por el Logroñés.

II: El periplo de Markovic en España

Foto de la página web 'www.markovic-dejan.com'
La temporada 93-94 Dejan Markovic -con apenas 20 años- aterriza en España, siendo Logroño su primera parada. Con él llegan otros ilustres jugadores aún recordados por la parroquia riojana, entre los que destacan Juan Carlos Mandiá y José Ignacio -éste directamente desde la cantera-. «La adaptación no fue un gran problema ya que era algo que siempre había deseado y tanto los jugadores como la directiva me acogieron con cariño», comenta el serbio.

El debut de Markovic no se hizo esperar. En el minuto 68 de la primera jornada de aquella Liga -en el Vicente Calderón-, el delantero entró al campo sustituyendo al 'gran capitán' Nacho Martín. En una temporada difícil para el club -salvó la categoría 'por los pelos'-, Dejan se fue ganando la confianza de Carlos Aimar y acabó como uno de los fijos del míster en la segunda vuelta, finalizando el año con 27 partidos jugados -15 de ellos titular- y cinco goles (dos de ellos en el recordado enfrentamiento contra el Osasuna -su siguiente equipo- en el viejo Las Gaunas en el que el Logroñés se impuso en el último minuto).

Foto de la página web 'www.markovic-dejan.com'
Al término de este curso, el atacante estuvo cerca de salir del club: «Llegaron ofertas del Zaragoza y el Oviedo, pero tanto el presidente como yo decidimos rechazarlas y seguir un año más», afirma. De esta manera, el jugador fue uno de los protagonistas de la peor temporada de la historia de un club en Primera División, con apenas 13 puntos en 38 jornadas. Un recuerdo que guarda con amargura: «Fue un año muy complicado personalmente, ya que un sector de la afición cargó contra mí». Algo que Markovic considera que no era justo: «Después de un buen año se había ido medio equipo -gente como Lopetegui, Salenko, Martín, Cléber, Romero...- y por motivos económicos no se trajeron los recambios adecuados», asegura. En definitiva, los pírricos 15 goles que anotó el Logroñés en toda la temporada le llevaron directamente a la división de plata. Las estadísticas del de Zemun: dos goles en 30 partidos -23 de ellos titular-.

Un duro descenso y un clima enturbiado en el entorno del club marcaron el verano de 1995. Pero Marcos Eguizábal, ya cansado de las presiones recibidas, se opuso a dejar el club hasta que no volviera a la categoría en el que lo había cogido: Primera División. Para llevar a cabo la 'reconquista' confió el club a Juande Ramos, que llegaba tras una gran temporada en el Levante -entonces en Segunda B-, y trajo a jugadores que a la postre tendrían un gran protagonismo como el 'pánzer' Manel, Simeón, Úriz, Loreto o Castaño (del que uno era admirador incansable).

Markovic, tras el mal sabor de boca del año anterior, decidió continuar: «El descenso me dolió muchísimo y por orgullo quise quedarme e intentar devolver el club a Primera», explica. El resultado, un curso inmaculado en el que sólo el Hércules superó en la tabla al conjunto riojano. Este año en Segunda, el serbió marcó ocho goles en los 33 partidos en los que participó -28 como titular-.

El verano de 1996 volvió a ser 'movidito' con la conocida venta del club por parte de Eguizábal. Según Markovic, la marcha de éste «marcó el comienzo de la desaparición del Logroñés». Un camino que empezó con el descenso del club, de nuevo y por última vez, a Segunda División. Aquel sería el último año de Dejan en el club blanquirrojo, en el que perforó la portería rival en dos ocasiones (en 34 partidos). 

El chaval que llegó con veinte años recién cumplidos abandonaba la nave cuatro años después, aunque su salida ya se 'rumiaba' tiempo atrás: «Tras la marcha de Eguizábal, comencé a pensar que quizá era el momento de cambiar de club», afirma.  «Además -sentencia-, él siempre se había negado a negociar con el Osasuna, que llevaba tiempo siguiéndome, pero los nuevos propietarios me abrieron la puerta».

De esta manera, el periplo del futbolista serbio -que él, que se casó en Logroño, define como «maravilloso»- en el Logroñés finalizaba y, a su vez, el del equipo que una vez lo fue de todos los riojanos. A todos nos quedan los recuerdos de esos fantásticos años -aunque algunos éramos más enanos y son más borrosos e intermitentes- y la esperanza de poder ver algún día un club que aglutine los valores que nuestro Logroñés nos proporcionaba.

Estadísticas: BDFutbol.com

Si quieres saber qué ha sido de Markovic... nos vemos en el capítulo III  :D

sábado, 24 de noviembre de 2012

#SerialMarkovic | I: El fichaje

El año 1993 no sería uno más para Dejan Markovic. El entonces jugador del Partizán haría feliz a Marcos Eguizábal, que llevaba dos años detrás de su contratación y, a su vez, daba un paso de gigante en su carrera

Tras el récord de visitas de la entrevista a Pepe Calvo, hoy voy a volver a hablar de un jugador del Logroñés. Del de toda la vida. Se trata de Dejan Markovic, que militó en el equipo riojano entre 1993 y 1997, y que también nos comentará sus impresiones.

Pero voy a hacer algo diferente: como no quiero escribir un libro ni aburriros con una parrafada, voy a publicar su historia por capítulos. Así que vamos con el primero.

I: La llegada de Dejan Markovic a la capital riojana

Nos trasladamos hasta el año 1992. Por aquel entonces, el Logroñés disfrutaba de los mejores años de su historia y su objetivo era conseguir la ansiada plaza para participar en las competiciones europeas (sí, casi como ahora...). El presidente Marcos Eguizábal y Miguel Ángel Lotina -en ese momento entrenador del filial del club blanquirrojo- buscaban jóvenes valores en la antigua Yugoslavia para incorporarlos a la disciplina riojana. Una tendencia muy de moda en el fútbol español durante esos años.

Casualidades de la vida, fueron a parar a un partido del Partizán de Belgrado en el que el desparpajo y la técnica de un rubio de 19 años prendó a ambos. El chico, de nombre Dejan Markovic (Zemun, 26-05-1973), ya había sido noticia en su país con sólo 16 años al debutar con los 'parni-valjak' y establecer un nuevo récord de precocidad en el club.

Eguizábal no se lo pensó y presentó una oferta por el jugador, pero se topó con el presidente del club yugoslavo, que se negó a llevar a cabo el traspaso. Había que esperar.

En el verano del año siguiente (1993), el bodeguero volvió a la carga por Markovic. Esta vez, sí, iba a ser la buena. Aunque el Racing de Santander también mostró interés por hacerse con los servicios del serbio, Eguizábal se llevó el gato al agua y consiguió su objetivo.


¡No te pierdas los próximos capítulos!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Calvo: «Tenemos tiempo para llegar a los puestos de arriba»

El entrenador de la UDL analiza el comienzo de temporada de su equipo y anima a continuar luchando para lograr el objetivo

Para ‘reabrir’ el blog tras varios meses, me apetecía escribir sobre un tema de actualidad y no sobre mitos del pasado (aunque tengo uno en la cocina que saldrá prontito).

En el baloncesto riojano ha habido una noticia muy reciente. Tras la marcha de Sidao del Knet, el club ha anunciado su sustituto: Deividas Busma. Pero como el hombre no tiene mucha cara de hablar castellano –aunque seguro que mucho mejor que yo el lituano-, me había guardado otro as en la manga.

La Unión Deportiva Logroñés –en adelante UDL- lleva unas jornadas sufriendo, y para ver qué tal estaba el ambiente, me he decidido por hablar con su entrenador, Pepe Calvo, que no tiene nada que envidiar a la otra opción (¿quizá su altura?).

Foto de Diario La Rioja
Para colmo, a la vez que estoy escribiendo estas líneas me entero que La Rioja publica otra entrevista con él. La verdad es que no me importa. Sinceramente, si queréis calidad, podéis ir allí; pero bueno, creo que hay que comprar la versión impresa o suscribirse a ‘Kiosko y más’ –algo que recomiendo- para comprobar la enorme diferencia entre ambas. Así que, mientras, ¿por qué no os quedáis a leer ésta?

PREGUNTA: Míster, ¿qué le está pasando al equipo? El comienzo, aunque no fue boyante, fue positivo, pero parece que el equipo se ha desinflado en los últimos partidos.
RESPUESTA: No se ha desinflado. Yo siempre digo que el problema es que se valora el rendimiento según los resultados, y ahí sí que no estamos bien. Pero no creo que el equipo mereciera perder en Noja. Fuimos superiores a ellos, pero tuvimos un error puntual en el primer gol y ahí sí que bajamos un poquito los brazos. Hasta entonces no habíamos pasado apuros, pero nos costó reaccionar y en el minuto 88 nos pitaron una falta que, después de ver repetido en la televisión, se ve que no es. Aunque sí es cierto que hay que meterla.
Contra el Real Unión sí que hicimos una mala segunda parte y lo reconocimos, pero el resto de partidos hemos competido bien, lo que pasa que no estamos acertados y tenemos errores puntuales que nos están condenando a la derrota.

P.: Es preocupante sobre todo la falta de gol. En los trece partidos que se han disputado, sólo se han marcado dos goles en dos ocasiones. El juego no es malo, pero al equipo le cuesta sacar los partidos.
R.: Sí, es una cosa que se comenta. Si quieres estar arriba, tienes que tener mejores números de cara a puerta. En ese sentido nos está costando. Hacemos ocasiones, pero no estamos acertados a la hora de finalizar. Estamos trabajando para que eso cambie.
Foto de Diario La Rioja

P.: En las últimas dos derrotas, el equipo ha comenzado adelantándose, ¿a qué viene ese bajón?
R.: Tenemos el partido a favor y totalmente controlado pero cometemos un error o aparece un rechace y nos meten gol y, a partir de ahí, bajamos un poco los brazos y dejamos de existir. Nos falta ese carácter que hace que, aunque tenemos un empate, nos vengamos abajo.

P.: ¿Qué pasa con Juanjo? Llegó para ser la referencia y apenas ha tenido minutos de titular.
R.: Somos 19 en plantilla y yo lo que intento es conformar el once sin mirar los nombres o lo que cobren. Saco al que yo creo conveniente y que pienso que nos va a dar rendimiento. Tras la lesión de Mario ha disputado cuatro partidos de titular; ahí Juanjo ha gozado de su momento y no ha tenido suerte. Ahora, Mario se ha recuperado y está mejor que Juanjo y por eso no juega, pero no pasa absolutamente nada con él. Tenemos que hacer una convocatoria de dieciséis jugadores y ya lo pasamos mal para darla todos los sábados. Me gustaría que Juanjo estuviera de titular, metiera dos goles todos los domingos y saliéramos todos beneficiados. Yo sigo confiando en él y estoy seguro de que a la larga nos va a dar cosas.

P.: Hablando de Mario. De lo positivo que se puede sacar en este comienzo de temporada: la irrupción de Mario Barco, ¿no, míster?
R.: Sí, es un crío que nadie pensaba en él y el estar aquí se lo ha ganado él, nosotros no le hemos regalado nada. Es un jugador que ahora mismo, con la ilusión y con las ganas que le pone a todo, nos está dando mucho. Además lleva cuatro goles. Lo que queremos es que siga mejorando día a día y nos aporte cosas, al igual que el resto de la gente.

P.: ¿Qué pasó con el fichaje de Perera? Desde la prensa se dijo que estaba hecho, pero al final nada.
R.: Él en el Atlético Baleares tenía un contrato alto y aquí no se le podía dar. Se habló con él en su día porque tenía mucha amistad con José Ignacio –fueron compañeros en el Celta-, pero con el contrato que tiene no podía venir aquí. No hemos estado cerca de ficharle, yo por lo menos nunca llegué a contar con él.

P.: Con los últimos resultados, ¿está el equipo más presionado?
R.: Bueno, la presión en este equipo está desde el primer día. Hay muchas exigencias y al no estar Mirandés, Ponferradina, etc. la gente se pensaba que iba a ser un paseo y estamos viendo que no es así. Hay equipos con mayor potencial económico que nosotros, te podría decir de varios jugadores que tocamos y no pudimos llegar a ellos por nuestro nivel económico. Está todo muy igualado, pero hay que tener paciencia y tranquilidad, esa es la forma de llegar a los objetivos.
Foto de El Correo

P.: ¿Ha habido ya algún tipo de toque de atención desde José Ignacio o la directiva?
R.: No, no, de momento no, y esperemos que no lo haya y que sea porque hemos mejorado.

P.: Al finalizar la pasada campaña se fueron jugadores muy importantes como Cervero, Durán o Manu García. ¿Se han acertado con los recambios o aún está pronto por ver?
R.: Yo creo que cuando fichas a un jugador es porque confías en él, porque crees que el rendimiento que han dado en sus equipos anteriores ha sido alto. Siempre miras jugadores que puedas conocer y coges información de equipos o entrenadores donde hayan estado. No creo que nos hayamos equivocado, pero sabemos que a veces hay rachas y hay jugadores que en unos equipos rinden y luego en otros no. Siempre influyen muchos aspectos. Está claro que se han ido jugadores como Cervero, Manu, Durán, De Paula que hicieron muchos goles la temporada pasada, pero yo confío en los jugadores que hemos firmado y estoy convencido de que nos van a dar alegrías. Lo que si queremos es cambiar un poco la dinámica y entrar en una positiva. Luego, con confianza, lograremos los resultados.

P.: ¿Va a pedir refuerzos para el mercado invernal?
R.: Ahora mismo no pensamos en eso, no sabemos qué va a pasar de aquí al 2 de enero. Lo que sí es evidente es que tenemos una plantilla corta -19 jugadores- y sólo el sábado se nos cayeron de golpe tres jugadores por acumulación de tarjetas. Quizás tengamos una plantilla demasiado justa, pero sí es verdad que en enero para fichar tienes que estar muy seguro, porque sólo hay que ver las experiencias de otros equipos en las que se ve que los fichajes no entran en el equipo de manera positiva. A no ser que te venga alguien que conozcas y que tenga una buena experiencia, es difícil. De momento nosotros no hemos comentado nada.

P.: Llevamos ya un tercio de temporada y la UDL está en la zona media de la tabla, a seis puntos de la promoción del ascenso pero aún más cerca del descenso...
R.: Ya nos sucedió la temporada pasada, sabemos que entrar en los puestos de abajo te da más presión e inseguridad y por eso no queremos entrar en esas posiciones. Queremos acercarnos más a la zona de arriba y alejarnos de la de abajo.

P.: Durante la pretemporada se ponía como objetivo la promoción de ascenso, ¿se ha redefinido de alguna manera el objetivo con el paso de las jornadas o sigue intacto?
R.: Cuando vas a empezar una temporada, los veinte equipos del grupo hablan de que ‘éste es el año’. Cuando empiezas la competición, se ve quién puede estar arriba. Nosotros vamos a intentar estar arriba. Creo que tenemos tiempo y vamos a luchar por llegar, vamos a intentarlo. Por lo menos hay que luchar, siempre que estaremos cerca tendremos la ilusión por poder llegar. Pero ahora nuestro objetivo es ir día a día, nuestro objetivo va a ser ganar el partido que se nos presenta.
Foto de Diario Marca

P.: Se acerca ya el comienzo para la UDL de la Copa Federación. ¿Cómo se va a afrontar esta competición?
R.: Pues hombre, es una competición que no gusta. Como te decía, vamos justos de gente  y al final te vas a ‘meter’ un viaje de cinco horas y pico. Hay partidos a las siete y media de la tarde en los que llegas a casa en la madrugada del jueves, y eso te impide entrenar a la mañana siguiente. Luego el domingo tienes que viajar otra vez –como le ha tocado a la UDL- y vas muy justo. De todas maneras, siempre digo que cuando compites tienes que intentar ganar, por lo que mi idea es pasar la eliminatoria. Además, nos servirá para dar minutos a los jugadores que menos ha participado, por lo que nos va a venir bien.

P.: ¿Es posible que para estos partidos cuentes con gente del juvenil?
R.: Sí que vamos a contar con alguno. Ahora mismo no sabemos con quién, pero sí que será alguno de los que está entrenando con nosotros.

P.: Para ir terminando. Nos estamos acercando al invierno y llega el frío, y es el equipo el que tiene que animar a que la afición vaya a Las Gaunas. De momento, no hay demasiado público por el Municipal.
R.: No, la verdad que no, pero es culpa nuestra porque no somos capaces de darle lo que ellos quieren. Pero bueno, yo también les diría que este equipo tiene cuatro años de vida y hay que tener tranquilidad y confianza en el equipo. En tan poco tiempo es complicado tener un equipo en Segunda División. Nosotros les entendemos, están decepcionados, desencantados, pero queremos darles cosas y yo creo que se las daremos. El año pasado se empezó mal y al final la afición se acabó enganchando. Sí es verdad que en los desplazamientos siempre hay un grupo de veinte o treinta aficionados que nos acompañan y se lo agradecemos mucho, porque sabemos lo mal que lo pasan, que además de viajar no les damos alegrías. Yo estoy convencido de que al final estaremos arriba y se volverán a enganchar con nosotros.

sábado, 3 de marzo de 2012

Qué fue de... Manel

El protagonista de hoy es alguien muy especial. Se trata de uno de los referentes del último gran Logroñés. Hablamos de un ilustre, de un inconfundible, de un goleador. En definitiva, de un PÁNZER. «Algunos amigos y periodistas me comenzaron a llamar así comparándome con antiguos tanques de la Segunda Guerra Mundial que arrollaban todo lo que se encontraban», ríe. ¿Sabes ya de quién hablo?

Manel Martínez Fernández (Ripollet -Barcelona-, 3 de noviembre de 1973) llegó a Logroño en el verano de 1995 siendo un completo desconocido y se fue como uno de los mejores delanteros que han pasado por el añorado Club Deportivo. «Venía de jugar en Segunda B con mi equipo de toda la vida, el Sabadell, y en poco tiempo me hice prácticamente imprescindible», recuerda el catalán. La realidad es que ese año Manel marcó 27 goles, se hizo con el Pichichi y colaboró decisivamente en la vuelta a Primera División del Logroñés, de aquel equipo que comandaba Juande Ramos. «Fue una temporada de ensueño, todos teníamos ilusión porque para muchos era la primera vez que teníamos la oportunidad de ascender», comenta. Si hay un día que recuerda con un cariño especial, ese es el 19 de mayo de 1996: «Viajamos a Toledo rodeados de una enorme caravana de autobuses y con un ambiente inolvidable, y al volver nos encontramos con Logroño teñido de blanquirrojo, fue algo especial».

Pero la temporada siguiente (96-97), ya en Primera, todo cambió con la compra del club a Marcos Eguizábal por parte de un grupo de empresarios riojanos. «Se quiso hacer negocio y los sentimientos quedaron a un lado; se intentó hacer un gran equipo, pero se perdió el norte y tuvimos la sensación de que se dejaron de tener los pies en el suelo», afirma el punta. Para él, «se vendió mucho humo con promesas, pero ya se sabe que en el fútbol hay una regla: 1+1 no son 2, sino que todo depende de que entre la 'pelotita' o no». A juicio del 'Pánzer', se cometieron muchos errores aquella temporada, pero destaca sobre todo que se prescindiera de Lotina: «Había forjado un grupo muy competitivo pero, como siempre pasa, nadie es profeta en su tierra, y con él no se tuvo paciencia», afirma. El resultado, el descenso del club tras un año desastroso en el que sólo se consiguieron 33 puntos y en el que pasaron otros tres entrenadores por el banquillo -Martín, Arispe y Aimar-. Aquella tampoco fue una buena temporada para el jugador catalán, que sólo marco seis goles en los 33 partidos que disputó.

Tras la despedida -a la postre definitiva- del Logroñés de la máxima categoría del fútbol nacional, Manel recuperó su mejor nivel. Pese a que el club atravesó otra temporada decepcionante, el atacante anotó 12 tantos (más del 30% del total de goles del equipo) que, junto a la incorporación de Boronat a mitad de temporada, resultaron claves para la salvación del equipo.

La 98-99, la penúltima temporada de Manel en el cuadro riojano, transcurrió de una manera muy similar a la anterior. El club sufrió para mantener la categoría -con un polémico empate frente al Leganés en la última jornada-, pero el jugador catalán realizó otra temporada espectacular marcando 20 goles y siendo el jugador más utilizado por el entrenador vasco.

La siguiente temporada resultó clave para el jugador de Ripollet. Tras una gran primera mitad de temporada, a sus 26 años le llegó la mejor oportunidad de su carrera y fichó por el Espanyol. «Tras un partido en Eibar en el que marqué tres goles, se empezó a negociar con el Espanyol y ya no volví a entrenar con el equipo», corrobora. Era su gran ocasión y, aunque ganó la Copa del Rey y jugó la UEFA, Manel no acabó de convencer: «El primer año jugué asiduamente, pero el año siguiente el entrenador -Paco Flores- no confió en mí». De esta manera, el catalán tuvo que salir del equipo para encontrar minutos, recalando cedido por dos veces en el Sporting de Gijón «con mejor éxito la primera y con peor la segunda».

Al comenzar su cuarta temporada en el Espanyol, el club blanquiazul le dejó sin ficha, por lo que en diciembre, a sus 30 años, se fue a jugar al Derby County inglés: «Fue una experiencia maravillosa, de esas que cuentas a los nietos», declara Manel. «Cuando llegué el equipo estaba último en la First Division -equivalente a la Segunda División española- y acabamos salvándonos cómodamente», aclara. Tras marcar seis goles con los 'Rams', el punta decidió volver a España.

Su época en el Badalona -de Segunda B- no pudo empezar peor, ya que en los primeros partidos de la competición sufrió la única lesión grave de su carrera, una rotura de ligamentos, por la que se perdió toda la temporada. El curso siguiente (la 2005-2006) sí fue más satisfactorio, pese a su eliminación en la fase de ascenso, tras acabar campeones del grupo III de 2ª B. La estadística del catalán: 6 goles en 29 partidos.

Tras esta experiencia, decidió volver a casa -al Sabadell, en Tercera División- durante seis meses, pero «segundas partes nunca fueron buenas», ríe. Así, decidió emprender un nuevo proyecto antes de la retirada y se fue a jugar a Ibiza, donde recuperó sus cifras goleadoras y consiguió el ascenso a la categoría de bronce.

La 2007-2008 sería su última temporada como futbolista. Tras comenzar la temporada en el Ibiza -3 tantos en 18 partidos-, en enero firmó su último contrato, esta vez con el Lorca, firmando cinco goles en quince partidos. De esta manera, el 18 de mayo de 2008 Manel colgó las botas como mejor sabe, marcando un gol en el último minuto del partido frente al Ceuta.

Tras su retirada surgió la posibilidad de entrenar en el fútbol base del Sant Andreu y, dos años después, pasó a formar parte del equipo técnico del primer equipo -como segundo entrenador-, cargo que desempeña en la actualidad.

Con el segundo nivel de entrenador en su posesión, Manel confía en que este año 'caiga' el tercero y poder ser ya el líder definitivo de un vestuario. Entre sus objetivos, contempla seriamente volver alguna vez a Logroño: «Yo siempre digo que en todos los equipos en los que participas te dejas algo, y en Logroño tras cinco años tengo muchos amigos, muchas amistades y muchos recuerdos». «Yo confío en que el destino me lleve a entrenar al Logroñés», afirma rotundamente.

Pese a que hace ya muchos años que partió de La Rioja, nunca ha dejado de informarse sobre la situación de nuestro fútbol: «Aunque es difícil desde la lejanía, sigo manteniendo el contacto con algunos excompañeros como Fernando Marín que me siguen informando de la actualidad». «Desde que se inauguró el nuevo campo no ha habido ningún inquilino permanente, y es una lástima porque hay una masa social increíble», afirma. «Recuerdo que en cada partido teníamos por lo menos diez mil incondicionales, y es una pena que toda esa masa no pueda unirse de una manera normal, sin que haya una sensación extraña detrás». «De todas maneras, hay mucha gente que echa de menos al Club Deportivo Logroñés y que sólo serán de ese Logroñés, al cual yo pertenecí y al que me siento identificado, y lo difícil será encontrar un equipo que sustituya ese sentimiento», sentencia Manel.

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jueves, 1 de marzo de 2012

Qué fue de... Coego

Han pasado ya ocho años desde que el Club Baloncesto Clavijo (entonces Caja Rioja y ahora Knet & Eniac) ganara su primer gran título: la Copa Leb 2. Ulises Déniz, DeCarlo Deveaux o Chus Aranda son algunos de los nombres más recordados de aquel histórico fin de semana de febrero de 2004 en el que el Palacio de los Deportes comenzó a vibrar por primera vez. 

Pero si hay que destacar un nombre por encima de todos, ese es el de José Manuel Coego Díez (Burgos, 18 de diciembre de 1978), líder del conjunto riojano en aquellos dos partidos. Su gran actuación -con 18 puntos y 9 rebotes de media- fue recompensada con el MVP (mejor jugador) de la competición.

El pívot de 2´03 metros, aunque sólo permaneció una temporada en Logroño, grabó a fuego su nombre en el corazón de los aficionados riojanos.


Procedente del C.B. Tarragona, el burgalés pronto se convirtió en un pilar importantísimo para Pablo Alonso, formando una pareja demoledora en la pintura junto a Ronald de Gray. Aquel año, en el que el Caja Rioja había accedido a Leb 2 por invitación, el cuadro riojano realizó una gran temporada y se clasificó en cuarto lugar del Clavijo en Liga Regular. En los 'playoffs' de ascenso la víctima 'cajera' en la Copa del Rey, el Rosalía, vengó su derrota y eliminó a los riojanos en cuartos de final.

Los números de Coego no pasaron desapercibidos -fue el mejor jugador nacional de Leb 2- y sus 15´6 puntos y 11 rebotes de media hicieron que varios equipos de superior categoría se fijaran en él. Finalmente fichó por el Menorca, equipo con el que consiguió el ascenso a la liga ACB. Desde entonces, ha pasado por L´Hospitalet (05/06), Tenerife Rural (06/07), Ciudad de la Laguna (07/08 y 08/09), Aguas de Sousas Ourense (09/10 y 10/11) y Granada (11/12), todos ellos de LEB (ahora conocida como Adecco ORO).

Quién es... Ledo

Para abrir boca, hoy vamos a presentar a uno de los jóvenes valores del fútbol riojano. Se trata de Miguel Ledo Elvira (Logroño, 26 de octubre de 1990), uno de los jugadores 'fundadores' de la Sociedad Deportiva Logroñés, el líder sólido de la Tercera riojana, donde pasea sus famosas rastas desde el verano de 2009.

Ledo, en una foto para Diario La Rioja
Formado en la prolífica cantera del Berceo, este espigado central de 1´94 metros de altura permaneció en el club de La Isla durante su infancia y adolescencia, llegando a debutar con el equipo de División de Honor con apenas dieciséis años. Tras el descenso de éste a Juvenil Nacional, Ledo logró asentarse en el primer equipo juvenil, aunque esa temporada (2007-2008) fue tristemente noticia por "agredir, insultar, ofender y provocar" a un rival -según la resolución federativa- en un partido contra el Valvanera, lo que le acarreó una sanción de siete partidos.

Pese a este percance su progresión no pasó desapercibida y el año siguiente el Balsamaiso le reclutó para su proyecto en División de Honor, donde pronto se convirtió en un jugador indiscutible para el equipo de Raúl Llona, que consiguió la permanencia holgadamente. Además, la decadencia del Club Deportivo Logroñés, al que el Balsamaiso estaba afiliado, le dio la oportunidad de ir convocado con el primer equipo -que sólo tenía ocho jugadores- en el partido inicial de la última temporada de su historia contra el Náxara, aunque no llegó a debutar.

Terminada la temporada y su época de juvenil, se decidió a contribuir en el proyecto de la Sociedad Deportiva Logroñés en Regional Preferente -pese a contar con ofertas de Tercera División-, siendo el jugador más joven de aquella principiante formación. El primer año, el del ascenso, Ledo volvió a ser un jugador clave, jugando prácticamente todos los partidos y destacando por su facilidad de cara a gol -gracias a su dominio del juego aéreo-, finalizando el curso con ocho tantos en su haber.

El ascenso de categoría supuso la llegada de nuevos jugadores para reforzar la defensa logroñesa, pero aun así se convirtió en uno de los zagueros más utilizados a lo largo de la temporada. La llegada de Agustín Abadía al banquillo blanquirrojo a mitad de temporada supuso el traslado de Ledo al flanco izquierdo de la retaguardia, donde se mostró como un fijo hasta que, en el primer partido de los 'playoffs' de ascenso a Segunda B en Tenerife, sufrió una rotura fibrilar que le dejó fuera de juego tres semanas. Sólo volvió a jugar en el fatídico último partido frente a la Gimnástica Segoviana.

Este curso el número de minutos del joven jugador ha disminuido -en buena parte tras la llegada de jugadores tremendamente experimentados como Gerardo García León y José Antonio Metola el pasado verano- y apenas ha jugado trece partidos hasta el momento.

Agradecimientos: Chema Glera, José Uriarte.  ¡Sígueme en Twitter!: @jruizjunquera

martes, 28 de febrero de 2012

Logroño y su 'batalla' por la sucesión

Desde que el histórico Club Deportivo Logroñés disputara su último partido, hace ya tres años, dos equipos con la denominación ‘Logroñés’ se han erigido en una lucha por recoger el sentimiento que el equipo blanquirrojo se forjó en la afición riojana


18 de enero de 2009. Los jugadores del Tedeón esperan, con su indumentaria verde habitual y sobre el campo del nuevo San Miguel, a los jugadores del Club Deportivo Logroñés. Éstos, ahogados por la falta de pago y las constantes promesas incumplidas de Javier Sánchez –entonces máximo accionista del club riojano-, deciden no acudir por segundo partido consecutivo, por lo que la Federación Riojana de Fútbol, como marca las normas, le excluye de la competición (Tercera División).
Ese mismo día, un grupo de aficionados del Logroñés decide crear una plataforma para crear un nuevo proyecto futbolístico que recoja los valores del Club Deportivo. Esta plataforma, a la que denominan Puerta Cero –porque sus sucesivas reuniones se celebran en la Puerta 0 del Municipal de Las Gaunas-, desemboca en un nuevo club con el nombre Sociedad Deportiva Logroñés y que comenzaría su andadura desde la categoría más inferior del fútbol riojano, la Regional Preferente, durante la temporada siguiente.
Por otra parte, el 31 de mayo de ese año el Varea, un conjunto de una barriada logroñesa con el mismo nombre, confirma su ascenso a Segunda División B tras vencer en los penaltis al Cerro Reyes. Pocos días después, el empresario riojano Félix Revuelta –que durante el verano anterior había estudiado comprar el Club Deportivo Logroñés- confirma la adquisición del Varea y su cambio de nombre, denominándose a partir de entonces Unión Deportiva Logroñés.
Así, la temporada 2009-2010 comienza con dos ‘Logroñés’ en los terrenos de juego, los dos con una indumentaria blanca y roja con pantalón negro, en sintonía con los colores del histórico. La Sociedad Deportiva Logroñés, en Regional Preferente; y la Unión Deportiva Logroñés, en Segunda B. Durante el verano, ambos habían elaborado unos intensos planes de marketing para atraer a los aficionados riojanos. El resultado favoreció a la Unión, que consiguió seis mil abonados –eso sí, ofreciendo abonos a 15 euros para los peñistas-, mientras que la Sociedad apenas llegó a los mil. La temporada de éste transcurrió con un paseo aplastante -39 victorias y un empate- que concluyó con el ascenso a Tercera División. Mientras, la Unión Deportiva acabó noveno, consiguiendo un puesto para la Copa del Rey.
La siguiente campaña (2010-2011) ambos equipos cuajaron una buena actuación. El equipo de mayor categoría, pese a un inicio titubeante –con destitución de entrenador incluida-, realizó una segunda vuelta espectacular y a punto estuvo de clasificarse para los ‘play-offs’ de ascenso a la Liga Adelante. Por su parte, la Sociedad Deportiva Logroñés logró alcanzarla segunda posición, lo que le permitió jugar las eliminatorias por el ascenso, donde realizó una gran actuación pese a la derrota en casa en el partido de vuelta de la final frente a la Gimnástica Segoviana que le impidió ascender a Segunda B.
Dos equipos del logroñésEl verano pasado los rumores de fusión entre ambos fueron creciendo, llegando incluso ambos clubes a convocar elecciones para elegir si querían que ésta se produjese. Los abonados de la Unión votaron por el sí, pero la negativa de la afición ‘societaria’ impidió el comienzo de las negociaciones. Además, la Unión Deportiva logró que el Ayuntamiento le concediera el uso en exclusividad de Las Gaunas, que hasta ahora compartía con sus vecinos homónimos –que tuvieron que mudarse a otro campo más pequeño, el Mundial 82-.
Los candidatos a la herencia del Club Deportivo Logroñés comenzaron la nueva temporada, hace apenas seis meses, con un mismo objetivo: el ascenso. El equipo de Félix Revuelta elaboró un ambicioso proyecto que, sin embargo, no está teniendo fortuna y que en la actualidad se encuentra, con otra destitución de entrenador incluida, luchando por alejarse de los puestos de descenso a Tercera División. Por el contrario, la Sociedad Deportiva está realizando una temporada intachable –líder con siete puntos de ventaja sobre el segundo y diecisiete sobre el quinto- que le sitúa como uno de los grandes favoritos al ascenso en el panorama nacional.
De esta manera, la lucha por ser el ansiado sucesor del histórico Logroñés, aquel que paseó a La Rioja por los mejores campos de fútbol de España, se encuentra más al rojo vivo que nunca y promete extenderse durante muchos capítulos más.